Saltar al contenido
HISTORIAS DE ESTRELLAS

¿Cómo comprar estrellas?

03/06/2020

Quizá la pregunta no tendría que comenzar con un “cómo” sino con un “debería”. Pues bien, de eso trata este artículo.

En la actualidad existen muchas empresas que ofrecen regalar una estrella en el cielo, generalmente por un módico precio.

Haz la prueba tú mismo: busca en Google “comprar una estrella” o “nombrar una estrella” y ahí encontrarás numerosos sitios web que ofrecen este servicio.

Básicamente el servicio consiste en que por tu dinero ponen nombre a la estrella y a cambio te ofrecen un certificado o algún tipo de objeto que muestra la ubicación. Entonces tú te quedas con la impresión de que realmente tienes esa estrella, pero la realidad es bien distinta.

En realidad, si compras una estrella el único lugar donde aparece ese nombre es en el registro de esa compañía o en su base de datos. Ningún astrónomo se referirá a ella por ese nombre mi aparecerá ninguna carta estelar.

Regalar estrellas

Entonces, te preguntarás: ¿esto es una estafa? Pues en realidad no es una estafa ya que las propias empresas te indican (en letra pequeña) que no es oficial, vendría a ser más bien un gesto simbólico.

 Pero de aquí surge otra cuestión: la supuesta estrella que has comprado para regalársela a alguien especial es demasiado débil para verla a simple vista y, en ocasiones se encuentra en el hemisferio celeste opuesto a donde vivimos.

De hecho, la agencia que se encarga de este asunto es la IAU. Estas siglas en inglés significan Unión Astronómica Internacional. Ésta tiene más de 12000 miembros en más de 90 países en todo el mundo. Una de sus actividades, desde sus inicios, ha sido estandarizar la nomenclatura de los objetos celestes. Así pues, es esta sociedad la encargada de poner nombre a las estrellas. Y es la autoridad reconocida internacionalmente para ello.

La IAU, por tanto, no vende los nombres de las estrellas, sino que estos se asignan de acuerdo con las reglas internacionalmente establecidas.

Pero si no tienes ningún problema con todo esto, poner nombre a una estrella, aunque sea un gesto simbólico, puede ser un regalo muy especial.